La confrontación
Una noche, Ed y Mabel fueron llamados a la oficina del barco. Llevaban tiempo esperando ese momento, pero cuando por fin llegó, aún les pilló desprevenidos. El capitán y algunos oficiales les sentaron, explicándoles que la tripulación se había percatado de su prolongada presencia. La pareja estaba tranquila, sabiendo que su viaje de una década podía estar llegando a su fin. Se habían preparado para ello, pero aún así les escocía enfrentarse a la verdad.

La confrontación
Una especie de confesión
Cuando les preguntaron cuánto tiempo llevaban a bordo, Ed y Mabel compartieron su historia. No habían planeado quedarse para siempre, pero un año se había convertido en dos, y dos en diez. La vida en el barco se había convertido en su realidad, unas vacaciones interminables en las que no tenían que preocuparse de facturas, citas médicas ni obligaciones familiares. El capitán les escuchó con una mezcla de incredulidad y diversión mientras le explicaban cómo habían sobrevivido tanto tiempo pasando desapercibidos.

Una especie de confesión

