Ser amable
Mientras estaban a bordo, Ed y Mabel se hicieron amigos de otros pasajeros, pero nunca permitieron que nadie se acercara demasiado. Compartían bebidas, intercambiaban historias e incluso se reían con nuevos amigos, pero nunca revelaron su misteriosa longevidad. Se convirtieron en expertos en escuchar en lugar de hablar de sí mismos. Cuando alguien les preguntaba cuánto tiempo llevaban a bordo, sonreían y se encogían de hombros, ofreciendo vagas respuestas sobre largas vacaciones o sueños de jubilación.

Ser amable
Cambios de Cabina y Movimientos Astutos
Ed y Mabel sabían que quedarse en un solo lugar les haría notar su ausencia. Así que cambiaban de camarote con regularidad, trasladando sus pertenencias cada pocas semanas. A veces pedían que les subieran de categoría, otras que les bajaran a habitaciones más modestas. La clave de su supervivencia era permanecer en el anonimato, asegurarse de que nadie cuestionara su prolongada presencia. Para la tripulación, parecían pasajeros normales que disfrutaban de un viaje tranquilo, cambiando constantemente de camarote, lo que dificultaba su seguimiento.

Cambios de camarote y movimientos inteligentes

